prevencion de riesgos laboralesEl conocimiento y sobre todo la aplicación de la vasta normativa preventiva, en desarrollo de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales de España, se hace extremadamente complejo, fundamentalmente para las pequeñas y medianas empresas, que constituyen la abrumadora mayoría del tejido empresarial de nuestro país.

Pretendo con esta serie de publicaciones que hoy comienzo poner al alcance de profesionales, pequeños y medianos empresarios y al público en general, el conocimiento del núcleo obligacional básico de la legislación de prevención de riesgos laborales, así como las medidas técnicas de prevención más comunes y ordinarias de las distintas disciplinas preventivas, que sirven de soporte técnico a la actuación preventiva laboral.

Trabajar por la seguridad y por la prevención es un compromiso con la empresa y con la salud y el bienestar de los trabajadores. Un compromiso y una responsabilidad compartida entre todos los que participamos en la materia de Prevención de Riesgos Laborales.

En este sentido, comenzaré mis aportaciones sobre el Sistema de Gestión de la PRL abordando y precisando cuáles son los conceptos elementales y necesarios para moverse en esta parcela específica del Derecho Laboral español, que es la Seguridad y Salud de los trabajadores.

En primer lugar plantearé cuál es el propio concepto de prevención de riesgos laborales, denominación que encabeza la Ley.

La propia Ley de Prevención, en su primera versión de 1995, nos da una definición del concepto, en los siguientes términos: “Se entenderá por “prevención” el conjunto de actividades o medidas adoptadas o previstas en todas las fases de actividad de la empresa con el fin de evitar o disminuir los riesgos derivados del trabajo”; concepto que comprende toda y cualquier medida que se adopte en la empresa, no sólo para evitar, sino para disminuir los riesgos de la actividad laboral.

Para referirse a la Prevención de Riesgos Laborales, que es el término comúnmente utilizado a raíz de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales de 1995, se utilizan también denominaciones, singularmente “seguridad e higiene en el trabajo”, “seguridad y salud de los trabajadores” o “salud laboral”.

En realidad son expresiones sinónimas: “Seguridad e higiene en el trabajo” ha sido hasta la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, el término generalmente utilizado en todos los textos legislativos relativos a la prevención desde la Ley del Seguro de Accidentes de Trabajo de 1900 y sigue recogido en la Constitución Española de 1978  y en el propio Estatuto de los Trabajadores de 1980 (donde nomina el art. 19).

“Seguridad y salud de los trabajadores” es la denominación que vienen utilizando los instrumentos legislativos de la Unión Europea (Reglamentos y Directivas) para referirse a la Prevención de Riesgos Laborales.

 “Salud laboral” por último, es la expresión que, sin demasiado rigor a mi juicio, se utiliza también para referirse a la prevención laboral, sobre todo en ambientes sindicales y como sinónimo o equivalente de ésta.

Con mayor precisión, sin embargo, cabe hablar de “salud laboral” para referirnos a “los aspectos sanitarios de la prevención” como la define la Ley 14/1986 General de Sanidad, en su artículo 21-1-b).

En conclusión, lo verdaderamente importante es conocer estas varias denominaciones, que se vienen usando indistintamente para confluir todas ellas en un mismo y solo concepto que es la Prevención de Riesgos Laborales.     

LA ORGANIZACIÓN PREVENTIVA DE LA EMPRESA

Según lo establecido por el RSP (REGLAMENTO DE SERVICIOS DE RPEVENCION) el empresario puede optar por las siguientes soluciones, según las características de la empresa:

OPCIONES ESTABLECIDAS POR EL RSP

OPCIONES

CONDICIONES QUE DEBEN CUMPLIR

El empresario asume personalmente la acción preventiva
  • En empresas con menos de 6 trabajadores.
  • Cuyas actividades no estén en el Anexo I del RSP.
  • Que el empresario desarrolle su actividad en el centro de trabajo.
  • Que tenga formación suficiente para las funciones asumidas.
Designación de uno o más trabajadores
  • Siempre que no se opte por otra solución o complemento a otras soluciones.
Creación de un Servicio de Prevención Propio
  • Obligatorio en empresas con más de 500 trabajadores.
  • Obligatorio en empresas con más de 250 trabajadores, cuyas actividades estén en el Anexo I del RSP.
  • Cuando lo decida la Autoridad Laboral por indicación de la Inspección de Trabajo.
Contratación de un Servicio de Prevención Ajeno
  • Cuando no se haya optado por las otras soluciones o se haya hecho de forma parcial.
Constitución o adhesión a un Servicio de Prevención Mancomunado
  • Estos servicios tienen la consideración de servicios propios.
  • Podrán constituirse entre empresas que desarrollen actividades simultáneamente en un mismo centro de trabajo, edificio o centro comercial.
  • También entre empresas que pertenezcan a un mismo sector productivo o a un grupo empresarial o que desarrollen sus actividades en un polígono industrial o área geográfica limitada.

 

Una vez decidido el modelo a adoptar, el empresario debe prever los medios humanos y materiales necesarios para que la organización decidida pueda funcionar correctamente. 


Jordi Comas

Responsable de consultoria en Grup Qualia

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